Por Melissa Alfaro y María José Tejada
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| Emilio Mendoza |
Emilio Alejandro Mendoza nació el 10 de octubre de 1985 en San Salvador. Es hijo único y creció únicamente al lado de su madre y su abuela quién lo cuidó siempre mientras su mamá estaba fuera, llegando a formar un vínculo muy fuerte con ella.
Desde niño se educó bajo el sistema salesiano; ingresó al Colegio Don Bosco para cursar primer grado y se quedó ahí hasta que se graduó de bachillerato en el año 2003.
Mientras estuvo en el colegio participó en el grupo de teatro; pero su gran pasión la descubrió en el baile, cuando empezó a formar parte en el año 2000 de la “Generación Coreográfica del Colegio Don Bosco” (GCO).
Dentro del grupo coreográfico conoció a algunos de sus más grandes amigos, quiénes lo acompañaron siempre en sus aventuras de juventud: “Pasamos tantas cosas, hicimos de todo un poco (risas), reímos, lloramos y apren-dimos mucho”.
Emilio, ¿recuerdas alguna anécdota en especial durante tu vida de colegio?
“Sí, recuerdo que cuando estaba en segundo grado, había en el colegio, unos desagües de cemento que utilizaba como toboganes y siempre se me rompían los pantalones. Entonces, mi mamá cansada de remendármelos, la última vez les puso unas rodilleras de cuero negro y mi pantalón era gris. ¡Qué pena! Pero desde esa vez no me volví a deslizar en los desagües (risas)”.
Definitivamente su familia, sus amigos y el sistema salesiano en el que creció, lo convirtieron en una persona íntegra, carismática y con un gran sentido del humor; luchador y siempre optimista.
Posteriormente en el 2004, ingresó a la Universidad Don Bosco para estudiar ingeniería industrial; pero en el segundo ciclo de ese mismo año, descubrió su verdadera vocación y optó por el Diseño Gráfico; estudió el técnico y actualmente, está en proceso de terminar la licenciatura.
Su carrera le ha permitido trabajar en varios lugares, pero los más significativos han sido el museo MARTE.
Su trabajo actual en la Alcaldía de San Salvador, donde se desempeña en el área de Comunicaciones y Publicidad como jefe del departamento de Diseño Gráfico.
“Cuando trabajé en MARTE, me tocó estar con niños pequeños y debo decir que si es estresante pero al final me terminó gustando muchísimo”.
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| Miembros de "Impacto Coreográfico María Auxiliadora" (ICO) |
Además de desempeñarse como diseñador gráfico, ha trabajado como coreógrafo en el Colegio Don Bosco y en el colegio María Mazzarello; actualmente es el coreógrafo del colegio María Auxiliadora de Soyapango, donde desde hace 5 años fundó el “Impacto Coreográfico María Auxiliadora” (ICO) y no sólo se encarga de montar sus coreografías sino que, disfruta sobremanera diseñando la imagen completa del grupo (shows, accesorios y trajes).
“Al principio fue difícil enseñar a niñas, porque los pasos son distintos y como hombre me costaba ser delicado y bailar en puntas (risas). Todo el mundo decía que era gay”.
Como todo joven tiene grandes expectativas en las dos ramas que le apasionan: el baile y el diseño. Según Emilio, las películas “Bailemos” y “The devil wears Prada”, son unas de sus más grandes inspiraciones porque combinan estos dos elementos.
“Me encantaría bailar profesionalmente en una competencia a nivel internacional y en cuanto al diseño, quisiera trabajar en una agencia de publicidad; esas dos películas representan grandes ideales que quisiera plasmar, en “Bailemos” la fortaleza del personaje principal me llama mucho la atención y en la otra, el papel del editor de la revista es un trabajo que de verdad me encantaría tener. Si pudiera unir ambas experiencias de alguna forma, sería un sueño hecho realidad.”
Emilio Mendoza es un joven que a su corta edad ha logrado desarrollarse como tal, es un hijo, un trabajador y un ciudadano responsable. Una de las cualidades que admi-ran sus alumnas y sus compañeros de trabajo es que siempre está dispuesto a ayudar, y rara vez se le ve decaído. Es muy reservado con su vida privada y tiene un gran espíritu de superación personal que transmite a quién está con él; cualidades que lo convierten en alguien sumamente querido.


